5.3.    Acogimiento residencial permanente

Acogimiento residencial permanente
  1. No es viable el acogimiento con familia extensa y no existe familia ajena disponible.  
  2. Además, el NNA tiene dieciséis años o más y necesita prepararse para la autonomía a la mayoría de edad.
  3. El NNA necesita una atención especializada o terapéutica que no se la puede ofrecer una familia.

 

Preparación para la emancipación en acogimiento residencial
  1. El o la adolescente tiene catorce años o más.
  2. No es viable la convivencia con su familia de origen ni se prevé que lo sea a medio plazo.
  3. No es viable su acogimiento con familia extensa ni con familia ajena, ni se prevé que lo sea a medio plazo.
  4. El o la adolescente presenta un nivel de madurez y autonomía adecuado para su edad, y no está incapacitado judicialmente.
  5. Necesita prepararse para ser un adulto autónomo.

 

Excepcionalmente, según establece el art. 3.2. del  Decreto 131/2008, de 8 de julio, y previo acuerdo entre la persona atendida y el AMF, podrán ser usuarias de los recursos de acogimiento residencial, en el marco de un programa de emancipación, las personas jóvenes mayores de 18 años que, con anterioridad a su mayoría de edad, residieran ya en un recurso de la red de protección. La permanencia de estas personas jóvenes en la red de centros de protección podrá extenderse por un máximo de 18 meses, debiendo cualquier exceso de esta limitación motivarse adecuadamente atendiendo a las necesidades individuales de la persona y al impacto que dicha permanencia pudiera tener, en su caso, para el resto de las personas que residen en el mismo recurso.

 

Separación permanente e integración en un entorno residencial especializado
  1. No es viable la convivencia con su familia de origen ni se prevé que lo sea, y
  2. No es viable su integración en otra familia, ni se prevé que lo sea, y
  3. El NNA presenta discapacidad física, psíquica o sensorial grave y crónica que le incapacita de forma total o prácticamente total para realizar la mayoría o gran parte de las funciones y roles principales imprescindibles para una vida autónoma (áreas formativa, laboral, relaciones sociales, etc.).