1. Preservación y reintegración familiar: fundamentación teórica y legal - haurtzaroeskuliburua
Intervención familiar especializada para la Preservación y la Reintegración familiar
1. Preservación y reintegración familiar: fundamentación teórica y legal
La obligación de las administraciones públicas de atención y protección a la infancia y adolescencia de disponer de programas y servicios de apoyo dirigidos a la preservación y reintegración familiar está amplia y claramente recogida en la legislación vigente. Así, la LIA recoge el derecho de los NNA a:
- La crianza, a la convivencia y a las relaciones familiares (art. 29).
- Permanecer en su familia siempre que sea posible, para lo cual la administración tiene el deber de aplicar todos los recursos disponibles para garantizar este derecho. En el supuesto de haber sido separados de la familia, se tiene que considerar el retorno a la misma cuando las circunstancias lo permitan (art. 164).
- Que su familia reciba la ayuda y el apoyo suficientes para ser atendidos en condiciones mínimas adecuadas (art. 164).
Y destaca:
- La primacía de las medidas familiares sobre las institucionales o residenciales (art. 161).
- La priorización de la permanencia del NNA en su familia de origen y la preservación del mantenimiento de sus relaciones familiares, siempre que sea posible y positivo para él o ella (…); y, cuando el NNA haya sido separado de su núcleo familiar, se valorarán las posibilidades y conveniencia de su retorno, teniendo en cuenta la evolución de la familia desde que se adoptó la medida protectora y primando siempre el interés y las necesidades del NNA sobre los de la familia (art. 24.5).
- La priorización, siempre que sea posible y sea conveniente para el interés superior del NNA, a su atención en su propia familia, para lo que se ofrecerán programas de intervención familiar (art. 162).
- Cuando los NNA se encuentren bajo la patria potestad, tutela o guarda de una víctima de violencia de género, la provisión del apoyo necesario para procurar su permanencia, con independencia de su edad, con aquella, así como su protección, atención especializada y recuperación (art. 162).
Las consideraciones legales anteriores parten de la premisa, basada en la evidencia científica, de que la familia constituye el principal contexto de desarrollo durante la infancia y la adolescencia, pues es el entorno idóneo para la provisión de las experiencias y relaciones necesarias para satisfacer las necesidades básicas de los NNA -físicas, cognitivas, sociales, emocionales y afectivo-sexuales-, garantizar su bienestar, y promover su adecuado desarrollo y socialización. La familia, incluyendo en ella no solo las personas que ejercen las funciones parentales, sino también hermanos y hermanas, y otros familiares, permite, entre otros, dotar al NNA del sentido de pertenencia, identidad y estabilidad imprescindible para su bienestar y desarrollo óptimo.
Cuando las familias tienen dificultades para cumplir estas funciones, requieren de intervenciones externas dirigidas a ayudarles a resolver dichas dificultades, reforzar sus capacidades y sus redes formales e informales de apoyo, y reparar las secuelas que la situación haya provocado en los NNA. Dichas intervenciones se han de basar en modelos teóricos y utilizar estrategias y herramientas de intervención con evidencia empírica de eficacia. Entre los modelos teóricos relevantes que han de guiar estas intervenciones se incluyen:
- El modelo ecológico-sistémico, que destaca la importancia de considerar en la intervención no solo aspectos individuales de los miembros de la familia, sino también los elementos de su entorno que influyen en su situación personal y familiar, así como la compleja interrelación e interdependencia existente entre dichos elementos.
- Los modelos sistémicos, que destacan la necesidad de considerar a la familia como un sistema, compuesto por diferentes subsistemas con sus propias dinámicas e historia, que interrelacionan entre sí y se influyen mutuamente, y a su vez influyen y se ven influidos por elementos externos.
- La teoría del apego, que muestra la relevancia de los vínculos afectivos tempranos y su estabilidad, y de la consistencia y sensibilidad en la relación con las figuras de apego y vinculación.
- Los modelos de intervención focalizados en la promoción de la resiliencia, que destacan la importancia de reforzar los elementos que pueden ayudar a las personas a mitigar los potenciales efectos negativos de las situaciones de dificultad o adversidad.
- Los modelos de estrés y de apoyo social, que destacan la importancia de la disposición de recursos y estrategias de afrontamiento y el papel de las redes formales e informales de apoyo para la superación de las experiencias potencialmente estresantes y la evitación de daños.
- Los modelos de trabajo centrados en la persona, que, entre otros, enfatizan y se focalizan en las capacidades y habilidades de las personas, sus preferencias y necesidades más que únicamente en sus dificultades y limitaciones, y fomentan su participación en los procesos de análisis y toma de decisión.