2.4. Plazos de tiempo para la capacitación parental - haurtzaroeskuliburua
Intervención familiar especializada para la Preservación y la Reintegración familiar
2.4. Plazos de tiempo para la capacitación parental
El plazo de tiempo para la capacitación parental variará en función de las capacidades y problemas de la familia, habiendo algunas que necesitarán el apoyo y supervisión de agentes sociales externos de manera permanente, hasta la emancipación de los NNA:
| Tipos de familias según sus necesidades de apoyo | Características |
|---|---|
| En situación de crisis | Estas familias necesitan una ayuda temporal (6-12 meses) para resolver una crisis puntual; por lo demás funcionan de forma independiente y adecuada. Entre los acontecimientos que pueden precipitar la crisis se incluyen, por ejemplo, el nacimiento de un niño o niña con diversidad funcional, divorcio/separación, dificultades económicas, problemas laborales, adolescencia, etc. |
| Con necesidad de apoyo a medio plazo |
Son familias multiproblemáticas que requieren intervenciones sobre distintas áreas (relación paterno-filial, habilidades parentales, red de apoyo, bienestar psicológico, etc.). La intervención puede durar de uno a cuatro años. Una vez finalizada, se espera que la familia funcione de manera suficientemente independiente y adecuada. |
| Con necesidad de apoyo a largo plazo |
Son familias con problemas crónicos con las que no se puede esperar que los apoyos ofrecidos les permitan funcionar de manera independiente y adecuada. Sin embargo, con apoyos continuados se puede garantizar la seguridad, bienestar y cobertura de las necesidades básicas de los NNA. Puede que los apoyos sean necesarios hasta que los NNA hayan crecido. |
| No susceptibles de apoyo | Los servicios de intervención no son suficientes para garantizar la seguridad, bienestar y cobertura de las necesidades básicas de los NNA, ni ahora ni en el futuro. Los NNA han de ser separados de forma permanente. |
Como criterio general (aunque puede haber excepciones), puede establecerse que si una familia que recibe una intervención familiar especializada intensiva no muestra ningún cambio mínimamente significativo durante los primeros diez meses, la intervención de capacitación deberá darse por finalizada, ya que no es previsible que dichos cambios se produzcan a corto-medio plazo. Eso no significa que, en ausencia de cambios, el plazo de diez meses deba agotarse. Aun teniendo en cuenta que los cambios requieren tiempo, la ausencia de resultados deberá conllevar un proceso de revisión y modificación del enfoque y del diseño de la intervención al objeto de lograr la eficacia deseada.
También como criterio general, salvo en el caso de niños y niñas recién nacidos y otras posibles excepciones, puede establecerse que, en casos de separación, un período de intervención intensiva de 18 meses debe ser suficiente para conseguir un funcionamiento familiar suficientemente funcional y tomar la decisión de si el NNA puede o va a poder volver a la familia o necesita una alternativa de carácter permanente o definitivo. En algunos casos, las familias seguirán necesitando servicios de intervención más allá de los 18 meses, aunque deberían ser menos intensivos.
En cualquier caso, se deberá valorar si los plazos de tiempo previstos para la capacitación parental son compatibles con las necesidades del NNA. En este sentido, los plazos de tiempo para familias de niñas o niños de corta edad deberán ser necesariamente inferiores a los establecidos para familias de NNA de edades superiores.