Intervención familiar especializada para la Preservación y la Reintegración familiar

2.6. El trabajo con finalidad de Apoyo específico al niño, niña o adolescente

La intervención con finalidad de apoyo específico al niño, niña o adolescente coloca su foco principal en la provisión de apoyo directo al NNA para (1) garantizar la satisfacción de sus necesidades básicas en su entorno familiar y social natural, (2) reparar el daño que la situación de desprotección y/u otras circunstancias adversas le han provocado, (3) dotarle de recursos resilientes, y (4) reforzar su red formal e informal de apoyo. El objetivo último de la intervención es, aun habiéndose descartado la capacitación parental, posibilitar el mantenimiento del NNA en su familia por considerarla la alternativa que mejor responde a su interés superior. 

Esta finalidad no se podrá proponer cuando la desprotección conlleve un alto contenido traumático para el NNA, ni, salvo excepciones debidamente argumentadas, con edades inferiores a doce años.

Además del abordaje de las secuelas que la desprotección y/u otras circunstancias adversas hayan provocado en el NNA en las distintas áreas de desarrollo, un foco ineludible de la intervención en estos casos se ha de centrar en el fomento de la capacidad resiliente del NNA, entendida como su capacidad para adaptarse positivamente y tener un desarrollo sano a pesar de experimentar adversidades significativas en su familia.

La evidencia empírica señala los siguientes elementos -factores protectores- que pueden aminorar o contrarrestar el potencial efecto negativo de la desprotección y de otras circunstancias familiares adversas en los NNA:

  • Características individuales del NNA 
    • Sentimiento de autoeficacia, de capacidad para controlar lo que sucede a su alrededor.
    • Habilidades adaptativas: capacidad de comunicación, para la toma de decisiones y resolución de problemas, habilidades sociales, de autocuidado y de aprendizaje.
    • Capacidad de autorregulación emocional y cognitiva. 
    • Autoestima.
    • Estabilidad emocional.
    • Implicación en actividades positivas (p.ej., en el centro escolar, deportivas)
    • Religiosidad.
  • Relación con personas del entorno 
    • Hay al menos una persona progenitora, tutora o guardadora con la que el NNA puede establecer un vínculo de apego seguro. 
    • Hay al menos una persona progenitora, tutora o guardadora con competencias parentales adecuadas. 
    • Hay al menos una persona progenitora, tutora o guardadora con nivel de bienestar psicológico adecuado y con red de apoyo. 
    • El NNA dispone de figuras adultas de vinculación positivas en su entorno cercano. 
    • Relación positiva con iguales.
  • Características del entorno
    • Entorno convivencial estable.
    • Entorno y clima escolar positivo.
    • Entorno comunitario (vecindario) cohesionado.
    • Disponibilidad de recursos y servicios comunitarios. 

En adolescentes a partir de 14 años, la intervención especializada deberá también incluir como objetivo dotarles de capacidades y habilidades de autocuidado y autonomía para la vida adulta. 

Aunque el foco principal de la intervención directa en esta finalidad es el NNA, esta también deberá dirigirse a las personas progenitoras, tutoras o guardadoras con el objetivo de promover su máxima implicación en la atención del NNA y colaboración con la intervención, proporcionarles apoyo y orientación para el mejor cumplimiento de las funciones parentales, la mejora de la relación con el NNA, la resolución de dificultades o conflictos que pudieran aparecer, y la capacitación en aquellas funciones parentales que, aun de forma parcial, puedan asumir aunque la capacitación completa sea inviable.  

La intervención especializada en esta finalidad debería finalizar cuando la desprotección desaparezca o disminuya su nivel de gravedad, cuando el NNA y la familia dispongan de una red normalizada y estable de apoyo que garantice la satisfacción de sus necesidades básicas y su bienestar, o cuando el NNA alcance la mayoría de edad y/o sea autónomo/a. La red de apoyo podrá incluir tanto elementos informales (p.ej., miembros de la familia de origen diferentes a las personas progenitoras, tutoras o guardadoras, personas allegadas, iguales) como formales (servicios comunitarios).