1.1. Definición y objetivos - haurtzaroeskuliburua
1.1. Definición y objetivos
El acogimiento residencial es “una medida de protección, de carácter administrativo o judicial, cuya finalidad es ofrecer una atención integral en un entorno residencial a personas menores cuyas necesidades materiales, afectivas y educativas no pueden ser cubiertas, al menos temporalmente, en su propia familia” (art. 233.1 LIA).
Los objetivos que se persiguen al utilizar la medida de acogimiento residencial son los siguientes (basados en los Estándares de Calidad de Acogimiento Residencial (EQUAR), 2012):
- Constituir un entorno de seguridad y protección para los NNA donde puedan generarse experiencias de aprendizaje basadas en vinculaciones y relaciones positivas con personas adultas responsables y con formación específica para una intervención socioeducativa.
- Potenciar el máximo desarrollo y crecimiento personal en las principales dimensiones intelectual, afectiva, social y de salud, de forma que la permanencia en un programa de acogimiento residencial no solamente evite el deterioro propio de una inadecuada situación familiar, sino que contribuya a superar los posibles trastornos o retrasos que el NNA pueda presentar.
- Integrar a los NNA en los principales contextos de socialización como la escuela, los servicios de ocio y deporte de la comunidad o, en su caso, el trabajo, intensificando la utilización de los recursos sociales normalizados.
- Proveer a los NNA de un ambiente seguro, nutritivo y terapéutico que respete y promueva la identidad cultural y étnica, a la vez que cubra sus necesidades individuales educativas, sociales, de desarrollo y salud.
- Proveer a los NNA de un ambiente cotidiano de convivencia que facilite oportunidades de nuevos aprendizajes para desarrollar su competencia, autonomía y madurez.
- Ayudar a los NNA y sus familias a mejorar sus relaciones y, donde sea posible, trabajar por la reintegración familiar.
- Preparar a los NNA que se encuentran cercanos a la mayoría de edad (especialmente a partir de los 16 años) desarrollando habilidades para la vida independiente y mediante el conocimiento de recursos económicos, sociales y comunitarios necesarios para conseguir una transición a la vida adulta exitosa.