5.4. Proyecto Socioeducativo Individual (PSI) - haurtzaroeskuliburua
5.4. Proyecto Socioeducativo Individual (PSI)
Tras la evaluación inicial de las necesidades socioeducativas, así como tras evaluaciones médicas o psicológicas y muy especialmente teniendo en cuenta el marco del Plan de Caso, se diseñará un PSI con los objetivos prioritarios para cubrir las necesidades detectadas. El modelo que cada recurso emplee deberá estar detallado y fundamentado en su Proyecto Socioeducativo.
Algunos criterios que se deberán tener en cuenta para la elaboración del PSI son los siguientes:
- Aunque existan necesidades muy diversas, el PSI debe establecer un número muy limitado de objetivos, los que se consideren prioritarios tras la evaluación inicial.
- Los objetivos deben ser muy concretos, sobre cambios en la conducta, las actitudes o la expresión de emociones, por ejemplo. Deben ser cambios con posibilidad de ser logrados en espacios de tiempo cortos y evitar utilizar objetivos que incluyan constructos muy complejos y que requieren procesos muy largos (por ejemplo, la autoestima).
- Los objetivos deben plantearse para periodos breves de semanas y por tanto son muy dinámicos, añadiendo otros objetivos según se van logrando los anteriores. Cuando el objetivo no se alcanza deben cambiarse las estrategias, los recursos o el propio objetivo.
- Para que los objetivos sean dinámicos, tal como se establece en el punto anterior, es necesario que se realicen evaluaciones periódicas sobre su grado de consecución, tanto por parte de quien ejerza el rol de tutoría, como del análisis que se haga del caso en reuniones de equipo.
- Además de los objetivos, en el PSI deben establecerse las actividades, técnicas, estrategias y recursos necesarios para trabajar en su consecución.
- Es fundamental que el PSI cuente con la participación de los NNA, especialmente adolescentes. La participación incluye acordar objetivos y estrategias, así como realizar evaluaciones conjuntas de resultados.
El PSI será el documento de referencia para los informes de seguimiento periódicos que desde los recursos residenciales se envíen al AMF, explicando sus objetivos, su grado de consecución y la evolución general.