7. Implicación de las familias

El trabajo residencial debe incluir a las familias, teniendo siempre en cuenta los objetivos y el marco que establezca el Plan de Caso. Son muchas las oportunidades que en el curso de la acogida residencial se pueden crear y aprovechar para que las familias se sientan implicadas, respetadas y ayudadas.

Las visitas familiares son un espacio que debe ser aprovechado por el personal del recurso residencial para interesarse por la familia, por la relación que mantienen con sus hijos e hijas acogidas y por la posibilidad de ofrecer ayuda, comprensión y afecto. Además de las visitas que la familia tenga establecidas, existen otros momentos como la recogida o acompañamiento que puedan hacer para los fines de semana. Del mismo modo son importantes las llamadas telefónicas y otros contactos que realicen las familias y que, aunque tengan una finalidad muy concreta por su parte, pueden aprovecharse para mostrar interés y ofrecer ayuda.

Un aspecto importante de la comunicación con las familias es implicarles en el PSI de sus hijos e hijas, teniéndoles al tanto de los objetivos, evolución y resultados que se vayan logrando.

Por otra parte, para aquellos NNA cuyo Plan de Caso está orientado a la reintegración familiar, la implicación y colaboración de los recursos residenciales es imprescindible para reforzar e intensificar las actuaciones que se desarrollen en esa línea. Trabajar por la reintegración debe ser una tarea esencial cuando así está establecido en el Plan de Caso. Para ello pueden desarrollarse estrategias como generar espacios de participación de las familias en el recurso en actividades lúdicas, salidas de ocio, cumpleaños, etc. 

En el caso de los NNA pertenecientes a familias con otra cultura, el refuerzo del contacto con estas es esencial para apoyar su identidad. La entidad y sus profesionales deben tener la flexibilidad necesaria para poder ofrecer una acogida que respete sus prácticas y creencias.