3.4. Procedimiento - haurtzaroeskuliburua
Fases de la intervención del Área del Menor y Familia en situaciones de riesgo
3.4. Procedimiento
El procedimiento general de recogida de información en la fase de Evaluación consta de los mismos pasos que los descritos para la fase de Investigación:
- Estudiar la información ya recopilada.
- Determinar cuál es la información a recabar.
- Seleccionar las fuentes de información a consultar, la información a recoger de cada una de ellas, el orden en que se va a acceder, el método o métodos de recogida de información a utilizar.
- Proceder a la recogida de información.
- Reevaluar de manera constante la pertinencia de mantener el procedimiento planificado o realizar modificaciones en el mismo.
- Estudiar toda la información recopilada, y reanudar el proceso por el punto segundo.
Información a recabar
Para poder responder a los objetivos de la Evaluación inicial, esta ha de basarse en una recogida de información completa, actualizada y contrastada.
Aunque su contenido deberá ajustarse a las particularidades de cada caso, pudiendo extenderse más o menos sobre determinados aspectos, en líneas generales será relevante recabar información sobre las siguientes áreas:
| Guión general de Informe de Evaluación inicial | |
|---|---|
+ Se adjuntará la Hoja-resumen del instrumento Balora de cada NNA, en caso de no haberse realizado e incluido previamente en informe de Investigación |
|
El informe de Evaluación inicial incorporará información lo más completa posible acerca de la cobertura de las necesidades básicas del NNA en la familia. Integrará y, si fuera necesario ampliará, la información recabada a este respecto en la fase de Investigación.
La Evaluación inicial prestará atención no solo a las situaciones de desprotección que pudieran estar produciéndose y los déficits o dificultades del NNA y de la familia, sino también a los aspectos positivos en el ejercicio del rol parental y funcionamiento del NNA, la familia y su entorno.
La Evaluación inicial realizará una recogida de información y análisis comprehensivo e histórico de los distintos factores que pueden estar implicados en el origen, mantenimiento y/o agravamiento de las situaciones de desprotección, y que incluyen factores individuales tanto de las personas progenitoras, tutoras o guardadoras como del NNA, factores relacionales (dentro de la familia y con otras personas o sistemas), y factores sociales, económicos y culturales. De esta forma, se pretende identificar, para cada NNA y cada familia, los elementos implicados en el problema, el peso o influencia de cada uno de ellos, su interrelación y sus posibilidades de modificación -esto es, las hipótesis diagnósticas y el pronóstico de cambio-, lo que conducirá a la definición de los objetivos de la intervención y su secuenciación. En esa propuesta será igualmente importante identificar los elementos protectores o positivos tanto de la familia como de su entorno al objeto de incorporarlos en el diseño de la intervención.
1. La percepción del NNA de su historia personal y familiar.
2. Sus deseos, sentimientos, opiniones, actitud ante la separación.
3. La actitud y percepción de las personas progenitoras, tutoras o guardadoras ante la separación.
4. La existencia de familiares o personas allegadas en el entorno del NNA que puedan asumir su cuidado durante el tiempo que dure la separación.
Cuando en la Evaluación inicial no se haya podido completar toda la información sobre el NNA o la familia pero se haya considerado suficiente para diseñar y aprobar el Plan de Caso, los recursos y programas especializados que intervengan posteriormente colaborarán en completarla. En el caso de los centros de acogimiento residencial, de acuerdo a lo establecido en el art. 62.1 del Decreto 131/2008, de 8 de julio, regulador de los recursos de acogimiento residencial para la infancia y la adolescencia en situación de desprotección social, el plazo para completar la evaluación del NNA -y remitirla al Coordinador/a de Caso- será de un mes tras el ingreso.
Fuentes y métodos para la recogida de información
En la Evaluación inicial, se evitará reiterar la recogida de información sobre cuestiones ya exploradas en fases previas. Al igual que en la Investigación, las fuentes de información a las que acceder son múltiples, incluyendo, entre otros, SSM que conozcan o hayan podido intervenir con el NNA o la familia, centros escolares y de educación infantil, servicios de salud, o servicios de salud mental. La consulta a estas fuentes puede producirse porque hayan tenido contacto previo con la familia y pueden proporcionar información relevante para la Evaluación, o porque hay sospechas de alguna posible dificultad, problema, trastorno o patología que requiere de un o una profesional especialista para su valoración. Contrastar la información con diferentes fuentes es siempre deseable y una garantía de fiabilidad y validez, aunque una única fuente cualificada puede proporcionar información completa.
Si no se ha hecho en la Investigación, es importante que Ias personas que ejercen la tutela o guarda del NNA sean informadas previamente de la intención del o la profesional de Servicios Sociales de acceder a otros profesionales y servicios, y siempre que sea posible se obtenga su consentimiento. No obstante, al igual que en la fase de Investigación, y de acuerdo al art. 22 quáter de Ley 26/2015, de 28 de julio, su negativa no constituirá impedimento para que se realicen.
La familia -incluyendo las personas progenitoras, los NNA y otras personas convivientes- constituye la fuente básica y primordial de información en la Evaluación inicial. Salvo casos excepcionales de imposibilidad total, siempre ha de recabarse información directa de la familia, muy particularmente de los NNA y las personas progenitoras, tutoras o guardadoras. En todos los casos, en la Evaluación se tendrá contacto directo con el NNA en, como mínimo, una ocasión.
La información de la familia podrá recabarse de forma individual, por subsistemas familiares, o de la familia en su conjunto, siendo conveniente, especialmente en el caso de la información aportada por las personas progenitoras, tutoras o guardadoras, que se contraste con otras fuentes. A pesar de lo anterior, es importante tener en cuenta que, aunque en ocasiones haya profesionales o servicios que puedan aportar información más precisa y certera que la propia familia sobre un área concreta, esto no ha de hacer que los y las profesionales responsables de la Evaluación eviten preguntar directamente a la familia sobre ello, pues esta proporcionará una información diferente y única: su propia percepción acerca de ese problema concreto, de su gravedad, de sus implicaciones, de la eficacia del tratamiento recibido, etc. En la Evaluación es importante prestar atención tanto a la situación objetiva de un área concreta de la vida familiar, como a la percepción que los diferentes miembros de la familia tienen sobre ello, así como las coincidencias y divergencias existentes entre las valoraciones que puedan mantener profesionales y familia, distintos miembros de la familia, etc.
La entrevista será el método principal para la recogida de información en la fase de Evaluación, acompañada de la observación directa, pruebas (psicológicas, de desarrollo, etc.) y cuestionarios. Se utilizarán exclusivamente pruebas y cuestionarios de probada fiabilidad y validez, siempre ajustadas a la edad y capacidades de las personas evaluadas. Será habitual también proceder a la consulta de expedientes o informes.